30 de septiembre de 2019
Microbiota

¿Sabes qué es la microbiota oral?

La microbiota oral es la comunidad de microbios que viven en la boca la cual, se descubrió en 1863 por Anton van Leeuwenhoek.

La boca humana ofrece el portal de entrada perfecto a virus y bacterias del medio ambiente. Por lo tanto, es una de las zonas más pobladas del cuerpo humano: contiene alrededor de 6 mil millones de bacterias y, potencialmente, 35 veces más virus.

componentes de la microbiota oral son bacterias, virus y hongos; sin embargo, se encuentra dominada por bacterias anaerobias (aquellas que se pueden desarrollar sin necesidad de oxígeno) y sus funciones en el cuerpo humanos dependen del microorganismo, las concentraciones de oxígeno, disponibilidad de nutrientes, temperatura, exposición a factores inmunológicos y de las características anatómicas.

En cuestión de horas después del parto, los microorganismos colonizan las superficies bucales y, durante el desarrollo del bebé, los cambios como la erupción de los dientes de leche y la muda a dientes permanentes alteran los hábitats microbianos, los cuales, a su vez, pueden dar lugar a cambios de composición en la comunidad microbiana durante diferentes fases de la vida de las personas. La estructura microbiana varía con el envejecimiento, por lo que la microbiota oral debe ser definida, de acuerdo con la edad.

La microbiota juega un papel fundamental en la inducción, formación y la función del sistema inmune de las personas. Cuando la alianza funciona de manera óptima, el sistema inmune-microbiota permite respuestas protectoras a las bacterias y a los virus causantes de enfermedades.

La saliva tiene una función importante en todo esto, ya que ayuda a la adhesión de bacterias a superficies de la boca, a la nutrición y al metabolismo de las bacterias, así como a evitar que nuestro cuerpo desarrolle defensas contra esas bacterias. La microbiota salival está compuesta por bacterias que son específicas para cada persona, pero algunos cambios en la boca como pérdida de los dientes, gingivitis, alveolitis o periodontitis pueden producir cambios que afectan la microbiota de la saliva.

La cavidad bucal está expuesta al entorno externo, por lo que la microbiota también puede estar influenciada por factores externos, tales como fumar o una mala higiene bucal.

La presencia de enfermedades sistémicas, como obesidad, se asocia con cambios en la microbiota de la saliva. La microbiota oral se ha vinculado a muchas enfermedades como la osteítis alveolar, la amigdalitis, la endocarditis, enfermedades cerebrales y abscesos hepáticos. La saliva contiene una comunidad bacteriana específica que ayuda a mantener la homeostasis del ecosistema oral, por lo que es una herramienta potencial de diagnóstico.

La saliva tiene en su composición ciertas proteínas antimicrobianas que limitan el crecimiento excesivo de muchas especies en el biofilm dental (la función de la saliva para mantener la salud de la boca).

La microbiota bucal contribuye a las dos enfermedades bucales más comunes, caries dental y enfermedades periodontales. Además, en casos muy particulares, también contribuye a la aparición de factores de riesgo para condiciones de salud humana, como tumores, diabetes mellitus, enfermedades del corazón, presencia de bacterias en sangre, el parto prematuro y el bajo peso de los bebés al nacer.

La caries se desarrolla como resultado de un desequilibrio en la microbiota oral estable y es cuando los microorganismos orales forman la placa dental sobre la superficie de los dientes. Las bacterias productoras de caries generan ácidos que son producto del metabolismo de los carbohidratos.

Por otro lado, la composición bacteriana de las personas con prótesis dentales no es constante; de hecho, la placa dental es más diversa en dientes que en una dentadura, lo que demuestra que la presencia de dientes naturales tiene un impacto significativo en la composición microbiana de la boca.

Ciertas especies de bacterias pueden jugar un papel importante en el desencadenamiento de la inflamación crónica en la cavidad bucal y, posiblemente, pueden estar asociadas a diferentes etapas del cáncer.

Asimismo, existen comunidades bacterianas con capacidad de reducir los nitratos en la boca, uno de los factores de riesgo del cáncer oral. Por consiguiente, una de las funciones de la microbiota oral es la prevención del cáncer bucal.

La naturaleza de la microbiota oral es muy compleja y puede variar en una misma persona; sin embargo, su mayor efecto beneficioso es impedir el establecimiento de bacterias que vienen de fuera, ya que la boca es la puerta de entrada al cuerpo humano y por ahí pueden entrar los responsables de posibles infecciones del sistema gastrointestinal y del respiratorio.

Por todo esto es importante controlar las bacterias que están presentes en boca y la mejor manera de hacerlo es con los probióticos bucales, los cuales nos brindan las bacterias adecuadas para tener una mejor salud.