24 de marzo de 2020
Probióticos

Probióticos bucales en niños

Los probióticos son microorganismos vivos, como bacterias y levaduras, que al consumirlos proporcionan beneficios para la salud.

Tradicionalmente, son utilizados para tratar enfermedades relacionadas con el tracto gastrointestinal, como diarrea, infecciones estomacales, inflamación intestinal, entre otras. Sin embargo, cualquier parte del cuerpo puede ser tratada con probióticos específicos.

La boca tiene una microbiota similar a la que se encuentra en los intestinos; en ella viven microorganismos que tienen un efecto perjudicial sobre el cuerpo, causando caries y enfermedades en las encías.

Los primeros cuatro años de vida son un periodo clave para el desarrollo de la microbiota. Este proceso se divide en 3 etapas:

 

1.- Entre los 3 y los 14 meses de edad existe la fase de desarrollo, durante la cual las bacterias colonizan el organismo, se implementan y proliferan

2.- Durante los siguientes 15 meses ocurre la etapa de transición de la flora, en la que algunas bacterias desaparecen para dar lugar a otras especies

3.- A partir del mes 31, la microbiota se estabiliza hasta alcanzar su estado definitivo

 

La lactancia materna es el principal factor que afecta la composición de la microbiota durante el periodo de desarrollo, aunque también se ve afectada por otras circunstancias, como el tipo de parto (particularmente, el parto vaginal). Por otro lado, crecer con hermanos o estar rodeado de animales domésticos influye en su composición y en su maduración.

La caries es una de las enfermedades con mayor prevalencia a nivel mundial, pues afecta hasta a un 85% de los niños en edad escolar. Es una enfermedad infecciosa producida por la concurrencia de bacterias presentes en la microbiota bucal. El principal microorganismo responsable es el Streptococcus Mutans.

Esta bacteria no se encuentra en la boca del recién nacido, sino que se puede detectar hasta el inicio de la erupción de los dientes temporales. Su función es producir ácidos que, en conjunto con los carbohidratos presentes en la dieta, disuelven el esmalte de los dientes.

El contagio de esta bacteria en la boca del niño proviene de la saliva de los adultos. Existen periodos de mayor susceptibilidad al contagio que van de los 6 a los 24 meses de edad y de los 6 a los 11 años, siendo las etapas que coinciden con la aparición de los dientes en la boca.

Los mecanismos de contagio se producen cuando se comparten cubiertos, hay uso del mismo cepillo dental o cuando hay contacto con objetos que tienen la saliva de una persona contagiada con dicha bacteria.

Una manera de prevenir o disminuir las caries producidas por bacterias en niños es el uso de probióticos orales.

Los probióticos eliminan o suprimen el crecimiento de bacterias en las superficies de los dientes, ofreciendo un método efectivo para la prevención de caries. Los efectos bacteriostáticos y bactericidas de los probióticos son atribuibles a su producción de agentes antimicrobianos.

La ingesta de probióticos también nos ayuda a aumentar el pH de la boca, dando como resultado efectos cariostáticos que detienen la caries.

Biop es un probiótico oral que contiene tres cepas que nos aportan beneficios para la prevención de caries y de formación de placa dental.

El uso de probióticos orales debe estar siempre acompañado de una buena higiene oral, mediante una técnica de cepillado adecuada y del uso de una pasta dental que contenga flúor, esto con la intención de evitar, lo más posible, la aparición de caries en los niños.

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