24 de marzo de 2020
Higiene bucal

Prevención de halitosis (mal aliento)

La halitosis es un olor desagradable que proviene de la boca de una persona. Es un problema asociado a una mala higiene bucal o a enfermedades que pueden o no, estar relacionadas con el sistema digestivo o respiratorio.

La mayoría de los adultos sufren halitosis en algún momento de su vida. Los hombres son quienes más lo padecen.

El aliento puede variar por diversos motivos:

  • El momento del día: tiene una relación inversa con el flujo de saliva, mismo que disminuye durante la noche
  • El día del mes: empeora días antes y durante la menstruación
  • El aliento es peor al empezar a hablar
  • El cigarro
  • Algunos alimentos: sobre todo los más condimentados

¿Qué pasa en mi boca cuando tengo mal aliento?

El mal olor se origina en la boca y se debe principalmente a que, el 90% de las bacterias se localizan en el dorso de la lengua (la parte que vemos) y el 10% se encuentra en la unión de la encía con los dientes.

Esto se debe a la textura que tiene la lengua: genera retenciones que atrapan restos de comida y desechos lo cual genera mal aliento cuando las bacterias que están en la boca las descomponen.

La saliva juega un papel fundamental, ya que nos ayuda a lubricar y oxigenar la boca, lo que permite tragar y digerir los desechos, evitando su descomposición; además, tiene propiedades antimicrobianas. Por lo tanto, aumenta la posibilidad de padecer mal aliento en pacientes que presentan alguna enfermedad que disminuye la cantidad de saliva.

Las causas del mal aliento presentes en boca y que son más comunes:

  • Mala higiene
  • Caries de gran tamaño
  • Prótesis u otras restauraciones dentales mal ajustadas
  • Gingivitis
  • Periodontitis
  • Aftas o úlceras
  • Abscesos o infecciones dentales
  • Infección de garganta (amigdalitis)

¿Qué puedo hacer para eliminar mi mal aliento?

La solución más simple que hay para eliminar el mal aliento es mejorar nuestra higiene bucal, por lo que es importante cepillar los dientes después de cada comida (al menos dos veces al día), y cambiar el cepillo cada 3 meses.

El cepillado se debe acompañar por una pasta que tenga la cantidad adecuada de flúor y clorhexidina entre sus ingredientes.

Por lo menos una vez al día, debe utilizarse hilo dental para eliminar la comida que puede quedarse entre los dientes y que puede ser causante del mal aliento. Utilizar un limpiador de lengua puede ayudar a eliminar restos de comida y algunas bacterias que ahí se encuentran; incluso, puedes limpiar la lengua con una gasa humedecida con agua o con algún enjuague. Una lengua sana y limpia debe verse de color rosado.

En caso de que utilices prótesis removibles o algún otro aparato en la boca, es importante que también lo retires y lo limpies, por lo menos una vez al día.

Si ya haces todo lo anterior y aun así sigue presente el mal aliento, el segundo paso es un cambio de dieta que se incline más por las frutas y vegetales frescos, así como disminuir carnes y alimentos con grasa, y eliminar o disminuir las bebidas alcohólicas, el tabaco y los condimentos, como cebolla y ajo.

Aumentar el consumo de agua (al menos 2 litros por día) y disminuir el consumo de bebidas con cafeína puede mejorar mucho el mal aliento. Estimular la producción de saliva puede ser una opción, ya sea con caramelos de menta o limón, sin azúcar, y con chicles. Y si la saliva no aumenta, se puede recurrir a la saliva artificial.

¿Debo visitar al dentista si tengo mal aliento?

Es importante acudir al dentista cada 6 meses para que te realice una limpieza dental y para que revise el estado general de tu boca, elimine placa y sarro, y se asegure de no encontrar caries.

En caso de tener gingivitis o periodontitis, el dentista te dará el tratamiento adecuado para eliminar la enfermedad: puede componerse de enjuagues en casa y tratamientos en el consultorio dental.

Si ya has probado todas las recomendaciones anteriores y tu aliento no mejora, una excelente opción son los probióticos bucales.

Biop D es un probiótico bucal con cepas únicas (L. brevis CECT7480, L. Plantarum CECT7481 y P. acidilactici CECT8633) y su presentación es en tabletas que deben disolverse en la boca 1 vez al día después del primer o último cepillado del día.

El consumo de Biop D restaura la microbiota bucal protectora que nos ayuda en la prevención de enfermedades como: caries y gingivitis y halitosis (mal aliento)

Si padeces halitosis de forma recurrente, visita a tu dentista y pregúntale sobre el uso de probióticos para tu tratamiento.

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